SE HAN CASADO AZUCENA Y ÁNGEL
Este sábado han contraído matrimonio en la Iglesia del Portillo de Zaragoza Azucena Vicente y Ángel García, los dos últimos pozalmureños que tenían previsto casarse este año. Nuestra más sincera enhorabuena a ellos dos y a sus padres. Todos deseamos que sigáis irradiando la misma alegría que se os veía en los ojos en vuestro día.
Personalmente, me hizo mucha ilusión que la boda se celebrase en la Iglesia del Portillo de Zaragoza, por estar situada en la plaza donde Agustina de Aragón se enfrentó con su cañón a los franceses, pero sobre todo porque en dicha iglesia se casaron mis abuelos, Juan Pinilla y Angelita Calavia, posiblemente los primeros pozalmureños que se casaron en ella, aunque no los únicos porque según me dijeron también lo hicieron allí Vicky y Geñi, hijas de José y Lumi. He de reconocer que no la había visitado, pero es preciosa.
La novia llegó tarde, como es costumbre, en un coche conducido por Ismael, y acompañada por el padre y padrino, Jesús, nervioso como todos los padres y padrinos. Previamente había llegado Ángel, con su traje negro y chaleco morado. Este sí que estaba nervioso, pero de verdad. Ni en sus finales más complicadas lo he visto así. Pero yo creo que cambió en cuanto la vio llegar y bajar del coche: guapa como es ella y sonriente, como siempre. El momento de imponer la flor en la solapa del novio levantó entre ellos las primeras miradas cómplices.
Precedido de cuatro pequeños pajes, que lo hicieron fenomenal, entraron en la iglesia al sonido de la marcha nupcial, del brazo de sus respectivos padrinos: la madre de Ángel y el padre de Azu. La ceremonia fue breve, participando en ella la tía de Azucena, así como Eva y Carmelo, que protagonizaron las peticiones. Y así se dieron el SI QUIERO, se entregaron las arras y se pusieron mutuamente las alianzas. Ángel había memorizado sus palabras y las pronunció mirando fijamente a Azucena. La ceremonia fue acompañada de una hermosa música que a todos gustó.
La salida fue digna de los Pasotas, y la paciencia de los novios fue infinita, soportando impertérritos la lluvia de arroz y confeti, lanzados con mecanismos ya bastante sofisticados, distintos de los tradicionales lanzamientos manuales. Después, las fotografías a la puerta, como es habitual, y la salida nuevamente en coche. Un coche que podéis ver más abajo, al más puro estilo Pasotas.
Más tarde nos fuimos a cenar a un restaurante situado en Santa Fe que personalmente no conocía, rodeado de viñedos que recordaban a Falcon Crest. El ágape inicial y el resto de la cena fueron espectaculares. Muy bueno todo. Y después llegaron los regalos de los amigos, los recuerdos para quienes van a ser padres muy temprano, y para quienes quizás se casen en breve, y el baile. Ángel y Azu tenían ensayado el vals que fue acompañado por un corro con los brazos en alto formado por todos los amigos.
Después, hasta las cinco de la mañana, a bailar todo el mundo. Hubo quienes marcharon a la una y media, otros a las tres, pero la mayoría acabamos a las cinco. Bien, bien, lo pasamos bien. Por cierto, a medianoche unos bocadillos de tortilla de patata curiosos que estaban de vicio.
Hasta aquí el resumen de la jornada. Gracias Azu y Ángel, por hacernos pasar un día tan agradable. Y que seáis muy muy felices. Pozalmuro os quiere.





Hola Alberto: Soy Guillermo Laseca de nuevo. Contacté hace unos días contigo al registrarme en tu blog, para obtener datos sobre Hilarión Borobia “el Rubio”. Te agradezco que me dieras la pista de Jesús Rubio Jimenez, con el que intentaré contactar. Como acabo de aterrizar en este mundo pozalmureño, voy descubriendo entradas antiguas al blog. Una de ellas es esta: “Se han casado Azucena y Angel”. De entre los comentarios descubro uno de JESÚS Y. LASECA, escrito el 11/09/2010, en el que apunta que su madre se casó también en la iglesia del Portillo. Al pedirle tú referencias para ubicarlo, dice que sus abuelos eran Antonio Laseca y Andrea Calavia. Resulta que Antonio Laseca Golmayo y Andrea Calavia Borobia son también mis abuelos. Así que mi padre Esteban, nacido en Pozalmuro en 1919 (y que aun vive), es hemano de Nati la madre de Jesús. Resumiendo, que Jesús Y. Laseca y yo somos primos hermanos.
Hemos estados distanciados secularmente y yo tampoco he frecuentado Pozalmuro. Espero este año, cuando remita el frio, hacer una visita y poder saludar a los que quedan de mi familia allí. Creo que Andrea -prima hermana de mi padre- sigue teniendo casa en el pueblo, aunque reside habitualmente en Soria.
Espero que esta información te sirva para ubicarme también a mí. Un saludo.
Hola Guillermo.
Cuando tu quieras puedes pasarte por Pozalmuro. Los hijos y nietos de uno de los hermanos de tu abuelo seguimos vinculados al pueblo. Algunos solo para vacaciones de verano o fines de semana esporádicos pero otros pasamos buena parte de los fines de semana allí, así es que serás bienvenido si te acercas a conocer los orígenes de tu familia. !te esperamos!
Saludos
Ana
Hola Ana: Me alegro de que alguien haya leído mi comentario. Después de casi veinte días pensé que el blog se había congelado o que nadie estaba interesado en leer un comentario a la antigua entrada “Se han casado Azucena y Angel”. Así que gracias por tu respuesta y por la invitación a pasar por Pozalmuro. La verdad es que tengo ganas de ir. Me imagino que será facil localizarte a tí o a otros familiares aunque no sepa las direcciones, porque allí os conoceis todos. Le contaré a mi padre que internet me ha puesto en contacto con su pueblo y le diré si quiere venirse conmigo. Hasta que nos veamos o nos “blogueemos”, un saludo.
Guillermo
Guillermo, disculpa por no haberte contestado antes, pero ya observarás que últimamente no escribo mucho, pues ando bastante liado. Como te ha dicho Ana, sigue habiendo bastantes familiares vuestros en Pozalmuro, y estáis por su puesto invitados a pasaros por allí a conocer o recordar (en el caso de tu padre) el pueblo; en verano tendréis más posibilidades de verlos porque en invierno las personas mayores no suelen estar porque se van a Soria.
Un saludo.
Bueno, bueno, cómo me alegra que sigas ahí. Así no parece que estés tan lejos. Por cierto, ¿qué tal va todo por tierras costarricenses? Espero que bien. Te seguiremos teniendo informada de tu pueblo.
J. Alberto, el grado de parentesco con Jesús y sus hermanos, con quienes mantenemos cierta relación (por cierto, vi a Antonio y Gabriela, en junio en el Museo del Prado) es el mismo que con Ricardo y Alfredo, los primos que nos hicieron una breve visita este mes de agosto, y su madre, Filo, también es prima de mi padre y de Nati, la madre de Jesús. Como ves la pista está clara.
Por cierto Jesús, ya sabía que seguías el blog, de vez en cuando visito “Soledades dichosas”. A ver si nos vemos pronto.
Un abrazo a los dos desde Costa Rica.
Gracias Jesús, ahora sí que te tengo situado, aunque creo que no nos conocemos. Y gracias también por seguir el blog.
Buenas noches, Jesús. Me puede la curiosidad. ¿Tenéis familia actualmente en Pozalmuro? No sé quién eres y si te conocemos. Un abrazo
Hola, de nuevo, Alberto:
Mi madre era prima hermana, entre otros, de Javier Laseca. Mi abuelo Antonio y el padre de Javier, Gregorio, hermanos. Supongo que esto ya te sitúa perfectamente.
En cuanto a lo de conocernos ya tengo muchas dudas, pues nuestra relación con Pozalmuro ha sido escasa. No sé si en el año 2005, que estuve un par de días en las fiestas con mis hermanos, nos llegarían a presentar y hablaríamos, pues esos días conocimos a muchísima gente, unos familia y otros no.
Sigo habitualmente y con interés tu blog. Un abrazo.
HOLA ALBERTO:
No sé si antes o después que tus abuelos, pero en la Iglesia de El Portillo también se casó otra pozalmureña, Natividad Laseca Calavia, mi madre, allá por 1944. Mis abuelos eran Antonio Laseca y Andrea Calavia. Un saludo.
Felicidades, enhorabuena, guapísimos, los mejores deseos para vosotros.
PASOTAS: el coche estupendo. Sólo una nota: falta la publi de la gaseosa, ¡si no cómo se va a tomar la cerveza Azucena!
El amor se lee en vuestros ojos y la felicidad en vuestras sonrisas.
Un abrazo y que sea para siempre.
FELICIDADES PAREJA
Y la vida sigue… El otro día pusiste la noticia de un fallecimiento, y ahora una boda. Todo se compensa. Mi enhorabuena a los recién casados, aunque no tengo el gusto de conocerlos pero por sus caras de felicidad se ve que lo serán por mucho tiempo.